En lo que respecta a las artes literarias y musicales, Aristóteles consideraba la poesía épica, la tragedia, la comedia, la poesía ditirámbica y la música como artes miméticas o imitativas, cada una con variaciones en la imitación según el medio, el objeto y el modo. Por ejemplo, la música imita con el ritmo y la armonía, mientras que la danza imita solo con el ritmo y la poesía con el lenguaje. Las formas también difieren en su objeto de imitación. La comedia, por ejemplo, es una imitación dramática de hombres inferiores al promedio; mientras que la tragedia imita a los hombres ligeramente superiores al promedio. Finalmente, las formas difieren en su modo de imitación: mediante la narrativa o el personaje, mediante el cambio o la ausencia de cambio, y mediante el drama o la ausencia de drama. Aristóteles creía que la imitación es natural en la humanidad y constituye una de sus ventajas sobre los animales. El sentido más reciente y específico de la palabra «arte» como abreviatura de «arte creativo» o «bellas artes» surgió a principios del siglo XVII.